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- 06 oct
¿Quién ganará a ser “viejoven”?
Ayer me pasaron por WhatsApp uno de esos vídeos virales que corren como la pólvora. Y la cosa iba de un videoclip con un título de canción entrañable: “Viejoven“. Va de gente joven que parece vieja, por lo que dice, por lo que hace, por lo que proyecta. Casualmente, o no, en la pantalla de la tele aparecía en ese momento Javier Maroto, del PP, en teoría uno de los puntales de la presunta renovación en casa Rajoy. Pero su discurso bien lo podría haber pronunciado el muy vintage presidente español que nos ha tocado en gracia, al igual que el fundador de su partido Manuel Fraga, y no tanto Aznar porque éste ahora lo tienen salido de madre. De hecho, les quería hacer un apunte sobre el último follón en el PP (pero no sólo sobre eso), porque les confesaré que el momento Mas-Cup me tiene bastante cansado y eso que de la controversia sobre si los cupaires harán presidente al candidato de Junts pel Sí sólo hace unos días. Pero es que ya veníamos cansados de casa, en eso. Los partidos independentistas hace demasiado que desafían a la suerte. Y la paciencia del votante la tienen demasiado tentada. Por lo tanto, apunte sobre el universo PP (con el independentismo en el fondo).
Dicen que hay incluso alguna encuesta que dice que el 20 de diciembre los populares podrían quedar terceros en las elecciones españolas. A partir de aquí, primera idea: a ver si los de Junts pel Sí encuentran un rinconcito entre negociación y negociación para investir a Mas, y confeccionan una lista que ayude a reventar el mapa político español. Su fragmentación política, la debilidad de sus actores es un escenario a no menospreciar. En Catalunya, el independentismo no va tan sobrado de fuerzas como para no querer aprovechar esta oportunidad. Y una candidatura potente que irrumpa en el Congreso con una treintena o una veintena larga de diputados podría aportar oxígeno. Y fuera ideas viejas y esquemas antiguos. El espíritu “viejoven” aquí no debe tener cabida. Que las nuevas generaciones de políticos, ahora que estamos en plena transición catalana, no se distraigan con prejuicios del pasado.
Y segunda idea: Aznar tiene razón. Y ya me perdonarán pero los periodistas, más allá de filias y fobias, debemos tratar de ser ecuánimes. Este hombre es como es y mucho de lo que dice da el miedo que da, pero tiene razón cuando dice que Ciudadanos puede hacer un agujero importante por el centro-derecha al PP de Mariano Rajoy. Porque no hay nada más retro y caduco que la antipolítica (o la no-política, dicho en suave) que practica un partido que de nuevo puede pasar de la mayoría absoluta a la oposición, así de golpe, por méritos propios. Por desconectado del mundo, no sólo de Catalunya. Están cansados, exhaustos, y ahora ante la pujanza de Ciudadanos en las encuestas sólo se les ocurre decir (al pobre de Maroto mismo) que los de Albert Rivera son de centro-izquierda. Sí, claro, que se lo digan a Carina Mejías o a todas las agrupaciones que en Valencia pasaron en bloque del PP a Ciudadanos cuando los de Alberto Fabra iban cayendo de las instituciones. El discurso de la impotencia, de la decrepitud incluso en boca de gente joven. Un proceder que del PP se puede esperar (e incluso celebrar) pero que otros tendrán que conjurar con todas sus fuerzas. Apunten aquí en Catalunya. Y que nadie se ría hasta que no haya terminado la función. A ver quién gana a “viejoven”.
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