El callejón del PSOE (no el catalán)

  • El callejón del PSOE (no el catalán)

     

    Mariano Rajoy ya puede ir celebrando sin manías convenciones como la del fin de semana pasado. Que no sufra. ¿Que son propias de su estilo “a ir tirando”? Sí, ¿y qué? Total, no tiene oposición que le pueda contraponer nada creíble ni sustancial, así que cualquier otro en su lugar (y con su mentalidad abonada a la ley del mínimo esfuerzo) haría lo mismo. Porque si frente a él tiene al Tiranosaurus Rubalcaba o a Susana Díaz que en teoría representa el nuevo PSOE, puede ir perdiendo escaños en las encuestas, que los otros ya harán igual o más.

    A Díaz yo le versionaría aquello famoso de Evita Perón (a quien tanto me recuerda, en versión serie B): “No llores por mí, Susana”. Porque de tanto que sobreactua y de tan afectada que parece cuando viene aquí y habla de Catalunya y de los “callejones sin salida” donde dice que nos hemos metido, hasta hace sufrir. No por ella, que no cree en eso que dice y que denota cálculo en cada frase. Hace sufrir por la salud emocional de quienes desde aquí todavía defienden que, respecto de Catalunya, PP y PSOE no son lo mismo y que nos conviene un PSOE fuerte para cambiar la Constitución y tal. El Alcoyano a su lado no tenía moral, el pobre.

    Que alguien le diga a Díaz que no es necesario que haga como que sufre por Catalunya mirando de utilizar la inmigración de los años 50-60 del siglo pasado como amenaza de división social. Que sobra. Que antes que ella ya lo han hecho otros, de su mismo partido. Que para eso en el PSOE no hace falta que tiren de “nuevos” liderazgos que suenen tan retro, tan antiguos, tan estériles como solución a nada. Que así va el PSOE, que no levanta cabeza en España y que apunta a irrelevante en Catalunya. Que habla de “callejones” aquí, habiendo pisado tan poca calle de nuestro país como kilómetros de moqueta ha disfrutado desde bien joven en su casa. Así es fácil venir a pontificar a la vez que reclamas que a ti nadie te dé lecciones de cómo gestionar decentemente y no clientelarmente una comunidad. Pero con este proceder, Susana, no es necesarioque digas que sufres por Catalunya. Aquí ya te han calado. Sufre, y de verdad, por tu partido y por tu comunidad, que bastante trabajo tienes.

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