CiU contra CiU

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    La campanya més disputada”. Este es el título de un libro coral, escrito a muchas manos por profesores universitarios y coordinado por los doctores Josep Gifreu y Francesc Pallarès. ¿Su objetivo? Describir la campaña catalana del 1999 desde el prisma de las relaciones entre medios de comunicación y política. Fue la campaña que enfrentó Jordi Pujol y Pasqual Maragall. Hablamos de hace trece años. “La campaña más disputada”. Fue cierto. La campaña menos disputada, en cambio, será el caso de la que esta medianoche empieza. La alternativa del PSC está muy desdibujada y Artur Mas tiene todas las de ganar. Cosa que paradójicamente no quiere decir que CiU haya conjurado la opción del fracaso.

    En esta campaña, el gran reto de CiU es CiU misma. ¿Esto quiere decir que no será el blanco de los ataques del resto de partidos? Evidentemente que no. Eso sí, todo muy pautado, todo guionizado, todo muy manual, de piloto automático, de argumentario. Porque aquí quien se ha puesto un gran peso encima ha sido la propia federación nacionalista. Y sí, hablo de la perspectiva de la mayoría absoluta.

    Podría pasar perfectamente que CiU haya avanzado las elecciones con dos años de gobierno a las espaldas que básicamente presenta una hoja de servicios de gestión basado en recortes, y que a pesar de eso gane. Todas las encuestas lo apuntan. Es decir, en una de las peores coyunturas, CiU (junto con la Administración Obama) podría ser de los pocos gobiernos del globo que revalidara mayoría en las urnas. Podría darse este éxito extraordinario, y a pesar de todo, proyectar la imagen de fracaso. ¿Por qué? Por la insistencia del discurso convergente en reclamar una mayoría absoluta que ninguna encuesta detecta.

    Quizás es que tienen datos que les dicen que sí, que la tienen a tocar y que la estrategia para conseguirla es apelar  a ella con insistencia. Pero permítanme que lo dude. Entre otras cosas porque la debilidad de la opción socialista y los ofrecimientos explícitos de Esquerra puede relajar, desactivar o dispersar cierto voto (clave). En otras circunstancias, con una pugna más manifiesta por la victoria, o con la sombra de un tercero tripartito acechando, cierto votante potencial habría votado sí o sí por Mas, que habría podido recoger un plus de apoyos. Pero este plus, éste como mínimo, todo apunta que no existirá. ¿Tendrá otros? CiU los tendrá que dejar muy claros y explicar muy bien en esta campaña que seguramente decidirá más de lo habitual. Este el reto de CiU. Ella misma.