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- 16 jul
No busquen talibanes
¿Cómo entender las declaraciones del conseller Andreu Mas-Colell de esta semana contra el Gobierno español? El menosprecio y la soberbia con que el Gobierno de Mariano Rajoy trata a las comunidades autónomas ha contribuido a ello. Pero lo suyo también es cosa de un viaje personal, muy en la línea del hombre que lo implicó por primera vez en el Govern: Jordi Pujol. Los dos han llegado, por vías similares, a la conclusión que con España ya no hay demasiado más que hablar. Y no son los únicos que lo han hecho en los últimos tiempos sin atisbo de radicalismo.
Mas-Colell fue catedrático en la prestigiosa Harvard, una universidad que en su escudo luce un lema sencillo: Veritas . Él ha ido descubriendo la verdad de lo que une a Catalunya y España por el método heurístico ensayo-error. Y ha identificado como error el creer que en Madrid algún día dejarán de tratar a Catalunya como algo diferente a un «súbdito».
Su equipo del Departament de Economia i Coneixement lo describe como un heterodoxo, lejos del perfil de aquellos «talibanes soberanistas» con que algunos caricaturizaban al entorno de Artur Mas en el 2000, cuando este empezaba el rumbo al relevo de Pujol y Mas-Colell se estrenaba como conseller de Universitats, Recerca i Societat de la Informació.
A Albert Carné, su jefe de gabinete y consejero áulico, lo recuperó de la empresa privada. Antes había sido jefe de gabinete del conseller de Economia del último Govern de Pujol, Francesc Homs (Ferret), no confundir conFrancesc Homs (Molist), portavoz del Ejecutivo actual. Aquel Homs era hombre de Miquel Roca, entonces líder del sector teóricamente menos soberanista del partido.
La jefa de premsa de Mas-Colell es la periodista Esther Vera, que fue la delegada en Barcelona de Cuatro (entonces del Grupo Prisa). El perfil más soberanista en el núcleo duro de la conselleria lo pone Antoni Castellà,secretario general de Universitats i Recerca, que junto con su director general de Recerca, Pep Martorell, y su directora de Comunicación, Marta Vidal, son los arietes del sector indepe en la actual dirección de Unió.
El conseller, al componer su equipo, quería «expertos». De ahí que también fichara a Albert Carreras, alguien de su estricta confianza, como secretario de Economia i Finances, y que a la vez apostara por Georgina Arderiu como secretaria general del departamento, una mujer con 30 años de experiencia en el lugar. Elecciones, todas ellas, con método, sin talibanismos. Como el viaje de Mas-Colell.
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