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- 19 jun
Lo divino y lo humano
El primer ministro británico, David Cameron, tenía una buena amistad con Rebekah Brooks, mano derecha del magnate Rupert Murdoch, editor del diario que durante décadas pinchó teléfonos de militares, víctimas del terrorismo y personajes famosos. «En estos 20 años, la relación no ha sido buena, ha sido demasiado estrecha», ha admitido Cameron. Dice que se veían «para lograr buenas relaciones con la prensa, pero sin querer llegar a ningún tipo de acuerdo secreto». ¿Seguro?
Duda: ¿dónde está el umbral entre la esfera privada, con conversaciones entre amigos, y la pública, con las implicaciones éticas, políticas y económicas que esta interacción pueda tener? ¿Es relevante saber según qué del hacer probado de personajes públicos? ¿Nos da pistas relevantes sobre su acción y nos ayuda a juzgarla? ¿Cuáles son los límites de la privacidad en estos casos?
El de Carlos Dívar es el ejemplo perfecto. Ha sido una fábrica de rumores que contraponen su comportamiento «poco adecuado» con su vinculación al Opus Dei. No es el caso. No forma parte de él. Sí, en cambio, de una asociación religiosa que practica la adoración nocturna a la Hostia Santa. ¿Pero este hecho es relevante? Quizá no. ¿Pero ayuda a juzgar su comportamiento público y su credibilidad? Quizá sí. Y en medio de todo ello, esta semana ha sido Santo Tomás Moro. Él, que murió condenado por Enrique VIII por no aceptar como canciller suyo el divorcio y la escisión de la Iglesia católica, se reivindica como ejemplo paradigmático de coherencia entre la esfera pública y la privada. Y es patrón de gobernantes y políticos.Desde hace tres años, la Fundació Persona y Democràcia Joaquim Xicoy, liderada por el secretario del Govern, Germà Gordó, organiza una misa oficiada por el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach,a la que asisten políticos católicos, sobre todo de PP y CiU. ¿Es relevante? No sé. Pero da pistas. Sirve de termómetro del estado de relaciones entre PP y CiU, y dentro de CiU.
Este año, la presencia del PP ha sido mucho más exigua que el anterior, cuando Jorge Fernández y Jordi Cornet encabezaron la delegación , ahora liderada por el diputado Pedro Chumillas. Por CiU, estreno delconseller Felip Puig y de Oriol Pujol, que mostraron sintonía. Duran Lleida se excusó por primera vez en tres años vía carta. En los dos anteriores, ni contestó la invitación. ¿Comportamientos privados sin más o pistas que ayudan a juzgar mejor qué pasa en la esfera pública?
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