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- 10 sep
Calabazas
“Empieza el cambio”. Ha triunfado en Twitter vía etiqueta: #empiezaelcambio. Primer acierto del PP con su eslogan electoral. Fijarlo en la mente de un montón de gente. Inyectar mensaje vía un impacto simple, directo y viral. ¿Que además dicen que no se ha tenido que romper mucho la cabeza porque CiU ya había utilizado la fórmula en catalán (“Comença el canvi”) en su campaña catalana de hace unos meses? Miel en ojuelas. Además, no es la primera vez que el PP mira de replicar a CiU. “En confianza”. Es el título de las memorias de Mariano Rajoy. Confianza, término recurrente en su proyección como líder. Será que las encuestas todavía detectan, pasados los años, que no la genera. “Confianza” era el seco eslogan del PP en las municipales y autonómicas del 2007, aquellos tiempos con los populares todavía de post-trauma por la pérdida de la Moncloa. Desorientados, inseguros, aturdidos, volvían a buscar el centro. Fue entonces cuando copiaron a CiU vía color corporativo predominante: el calabaza.
Miren el spot electoral del PP en aquella campaña. Una pelota en calabaza, las letras del eslogan, muy grandes y en calabaza. Unos cubos gigantes, en el mismo color. E incluso la blusa de Maria Dolores de Cospedal, entonces “sólo” candidata a estamparse contra el delfín de José Bono en Castilla La Mancha, también con el nuevo color corporativo. Estaba claro que, como mínimo en el partido, triunfaría en breve. Y así fue, convirtiéndose en secretaria general un año después. Al final del spot, gran pastilla en calabaza con las siglas y el icono de la gaviota en blanco en el centro. Centro, esta es la cuestión. Porque el PP quería ocupar todo el espacio, también en Cataluña.
CiU empezó a apostar mucho por el calabaza en tiempos del traspasado Pere Esteve, cuando él y Felip Puig empezaban a pilotar la maquinaria de CDC allá a mediados de los años noventa del siglo pasado cuando tenían que pactar con el primer gobierno del PP. Querían diferenciarse del azul-derecha de los de Aznar. Ha llovido mucho, pero desde entonces nunca este color ha dejado de acompañar la imagen corporativa de la federación, ahora vía una amplia sonrisa que subraya las siglas.
Calabaza, como color, es sinónimo de centro. La UCD lo tenía junto con el verde, Bayrou lo tiene en Francia, Merkel ha jugado con él en Alemania… A pesar de que en los últimos tiempos, también muy de moda en publicidad, ha contagiado ciertas formaciones como Ciutadans o Compromís en el País Valencià, por aquello de buscar sintonía con un público más joven. El PP por su parte, se desprendió de él a partir de su congreso del 2008. Ha vuelto al azul. A un azul suave, como alegre, fresco, moderno. Son más ellos, más desacomplejados, más diferentes.
Y ahora, con un PP y una CiU a quienes ya sólo un eslogan de campaña les une, habrá que estar atentos al siguiente movimiento de diferenciación. La dimensión de la tragedia socialista el 20N condicionará la elección. ¿Volverá el calabaza, en esta ocasión en plural y aplicado a la praxis política? Es decir, ¿PP o CiU se darán calabazas definitivamente? En la federación nacionalista son ya unos cuántos (y con cargo) quienes esperan con deleite una contundente victoria del PP que fuerce Artur Mas a romper y a pasar pantalla definitivamente. No descarten que, para forzarlo, el PP vuelva a hacer como en tiempos de la mayoría absoluta de Aznar y ofrezca a CiU entrar en el gobierno español. Pura táctica. OPA hostil a su espacio, una vez más. No lo descarten. Y ya a partir de aquí, en confianza se lo digo, puede pasar de todo. Ayer el presidente Artur Mas lo advertía: “Estoy dispuesto a tomar decisiones contundentes”. Llega la hora de estar alerta.
(Aquí el enlace con el artículo a can El Singular)